


El postre que os traemos hoy es uno de los más conocidos de la repostería italiana. Es un poco complicado, pero está buenísimo.
Primero separad las claras de las yemas de tres huevos. Ahora mezclad las tres yemas con una tarrina de queso mascarpone (lo encontraréis en cualquier cadena de supermercado en la sección de quesos).
A continuación hay que montar las claras a punto de nieve, se puede hacer a mano o con una batidora de varillas. Una vez tengáis las claras montadas, incorporadlas poco a poco a la mezcla de queso y yemas. Guardad la mezcla en la nevera mientras hacéis la segunda parte del postre.
Haced una cafetera de café (el equivalente para 6 tazas de café) y colocad el café en un bol junto con cuatro cucharadas de azúcar.
Ahora solo queda montar el postre. Remojad uno por uno los bizcochos en el café y colocadlos en una bandeja. Una vez tengáis la base de bizcocho, verted la mitad de la mezcla de queso. A continuación remojad el resto de bizcochos y haced una segunda capa. Cubrid con el resto de mezcla de queso.
Por último espolvoread con cacao en polvo y guardad el tiramisú en la nevera unas ocho horas antes de servir.




