


Final de Física o Química que nos deja un montón de tramas abiertas para que nos pasemos el verano dándole al coco sobre cómo se va a solucionar todo.
No sé que pensaréis vosotras, pero dio la impresión de ser un final un poco light. Pensadlo, quitando los momentos de infarto del incendio y el número de Ruth con la cuchilla, el resto del capítulo fue un poco soso. Por un lado tenemos todavía sin resolver el temilla entre Julio y Violeta, sin resolución por culpa de Julio que tiene más miedo al "qué dirán" que su colega David, que por fin ha salido del armario ¡y de qué manera!
Tampoco tiene pinta de arreglarse la extraña relación entre Yoli y Quino. Con la bonita pareja que hacen... pero hasta que Quino no supere sus miedos y vergüenzas no hay nada que hacer. Entretanto la Yoli está hasta el gorro de esperar.
Por cierto, menuda loba que está hecha Irene. Todas pensábamos que entre ella y Cabano no había pasado nada el día de la torcedura del tobillo, pero no. La profesora no dejó pasar la oportunidad de liarse con él. Y mientras tanto Olímpia pidiéndole perdón a Irene por mal pensada ¡si ella supiera!
¿Y qué os parece el triángulo entre Blanca, Berto y Martín? Nada, que no solo los chicos no se enfadan con ella por el doble juego de la profe, sino que encima los dos le piden matrimonio ¿con quién se quedará? Esta es la pregunta que nos ha dejado el final de la temporada...




