


Muy pocas personas se pueden resistir a unas galletas de chocolate, además se pueden comer en cualquier momento y no necesitas mucho rato para hacerlas.
Lo primero que debes hacer es pedir a un adulto que te encienda el horno a una temperatura de 180 grados para que se vaya calentando. Después deja 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente media hora. Cuando pase este tiempo, bátela junto con 185 gramos de azúcar moreno. Cuando la masa esté mezclada, añade una cucharadita de vainilla azucarada y un huevo. Sigue batiendo y añade una cucharada de leche.
Ahora tamiza 200 gramos de harina y una cucharadita de levadura química y añade todo junto, poco a poco, sobre la masa anterior. Mezcla bien y, por último, añade 250 gramos de trocitos de chocolate negro.
Coge la bandeja del horno y frota un poco de mantequilla para que la masa de las galletas no se pegue. Ahora ves colocando la masa en la bandeja, más o menos una galleta será el equivalente a una cucharada de masa. No olvides dejar una separación de unos 4 centímetros entre galleta y galleta. Por último chafa la masa con un tenedor para que tengan forma de galleta y hornea unos 15 minutos a 180 grados.
Cuando estén doradas, sácalas del horno, déjalas enfriar y ¡a disfrutar!




