


Vicky, la "traidora" del grupo, se había alejado de sus amigos para no acabar mal, pero todo lo que ha vivido es demasiado fuerte como para quedarse al margen.
Así que la chica decide ayudarlos a abrir la puerta del laboratorio sin que ellos lo sepan, pero algo sale mal... Vicky piensa que ha puesto a sus amigos en peligro y decide bajar ella sola a los pasadizos. Una muy mala idea, porque no se le ocurre otra cosa que esconderse en un congelador y ocurre lo peor que podía pasar: la puerta se cierra y queda atrapada. Y sus amigos sin enterarse, ya que todos piensan que Vicky está tan tranquila durmiendo en su cama ¡pero se está congelando! Realmente está en una situación muy grave. ¿Qué pasará con ella? ¿Será la tercera víctima?.
María también está en serio peligro de muerte. Resulta que Noiret descubre dónde tiene escondidos los papeles que tanto le interesan y ahora que ya los tiene en sus manos, nada le impide acabar con la pobre María. Lo que no se entiende es por qué ella no sale pitando del internado, vale que quiera estar cerca de Iván, pero si María acaba muerta no va haber nadie que pueda protegerlo de Noiret.
Ajenas a todo este drama están Evelyn, Paula y Lucas que todavía mantienen su inocencia y piensan que un pequeño murciélago es el mismísimo Camilo que se transforma en vampiro. Pero por desgracia muchas de las personas del internado son más peligrosas que cualquier vampiro.




