Con un 19,14% de los votos, el relato "La cabaña salvavidas" de la wambera Judith ha sido el que más os ha molado. ¡¡Enhorabuena Judith te llevas el DVD Up All Night!!
Y para las que no habéis leído el relato, aquí os lo dejamos:
"Hacía calor. Las vacaciones de verano habían empezado unos días atrás y ella se veía obligada a pasear por las infinitas playas de un pueblo perdido en mitad de la nada. Sus padres habían reservado una casita de campo alejada de todo cuanto conocía para pasar todo el verano.
Decidió conectar los auriculares al móvil y escuchar música. What makes you beautiful empezó a sonar. Ella solo la tarareaba. No se sabía más. Era una canción que le gustaba pero si se encontraba a los componentes del grupo por la calle probablemente no los reconocería.
Pasó la tarde en su mundo. Hasta que el móvil se quedó sin batería. Maldiciendo en voz baja se dio cuenta de lo que pasaba. Había anochecido y estaba sola en mitad de un sitio que no conocía sin dinero ni teléfono. Se había alejado bastante del pueblo. Suspiró. Era tan típico de ella perderse… Un escalofrío recorrió su cuerpo. Encima empezaba a refrescar y se había dejado la chaqueta en la casa. Se puso a protestar dando golpes al aire. Cuando se tranquilizó decidió alejarse de la playa, buscar un camino o un lugar donde la dejaran llamar por teléfono.
Llegó a un caminito bastante amplio. Decidió seguir a su instinto y girar a la izquierda. Debería haber aprendido tras 17 años de vida que sus instintos nunca son buenos. Estuvo andando mucho, mucho tiempo. O quizá no tanto pero a ella se le hizo eterno. No pasaban coches, no se divisaba ninguna luz. Empezaba a pensar que al día siguiente la portada de los diarios la cubriría una fotografía suya bajo el título de “Adolescente muerta de frío tras pasar la noche durmiendo en medio de la nada”. Sí, era muy dramática.
Paró de andar. Agudizó la vista y escudriñó todo el paisaje. Bingo. A lo lejos, se veía una cabaña. Ni siquiera se lo pensó. Arrancó a correr hacía allí. Mientras avanzaba podía observar más detalles de la cabaña. Era bastante amplia, al menos mucho más que la pequeña casa donde se hospedaba ella, estaba hecha de madera y tenía una chimenea por la que salía humo. Al menos sabía que había alguien dentro. Ahora solo esperaba que no fuera un asesino.
Cuando llegó delante, cogió aire. Tras un par de minutos, llamó a la puerta. Un rubio de ojos azules le abrió. Lo miró de pies a cabeza. Le sonaba mucho. Él carraspeó. Oh, claro. Una extraña estaba en la puerta de su casa mirándolo.
- Perdona por molestar a estas horas pero… Soy un poco despistada y… Bueno que yo…- Él la interrumpió soltando una carcajada. Ella enrojeció. Suspiró. Encima de despistada, torpe.- Lo que quiero decir es que me he perdido y me gustaría utilizar tu teléfono.
- Ah, claro, claro, pasa.- dijo el rubio aguantándose la risa.- Tenemos visita. –Cuatro chicos voltearon a verla. Se le hacían tan familiares…- Estamos viendo una película de miedo. Si quieres quedarte…
Ella lo miró como si estuviera loco pero finalmente, aceptó. Llamó a su madre y le prometió que la llevarían a casa en coche. Apagaron la luz para continuar mirando la película. Y entonces, por ese grito, le vino a la mente. “The light!” Estaba comiendo palomitas con One Direction.
Lucía sacudió la cabeza. Hacía un año de eso. Era un recuerdo que se apoderaba de su mente siempre que podía sin que ella pudiera evitarlo. Sonrió al ver como cambiaban las cosas. Hace un año no sabía ni quien eran y ahora… Ahora se dirigía a casa de su novio y sus cuatro mejores amigos para cenar".
Relato redactado por la wambera Judith D



